El lema de la campaña es "Todos somos ciudadanos.Nadie sin hogar" y la iniciativa de esta jornada en el Parlamento de Cantabria se incluye dentro de ella.
Cáritas y la Cocina Económica atienden cada año en Cantabria a unas 7.500 personas, en gran parte gente sin techo para la que el empadronamiento es de gran importancia de cara a la salvaguarda de sus derechos, tanto de participación política como de carácter social.
Cáritas en Cantabria se la concentrado de este jueves ante el Parlamento ha protagonizado un acto en esta institución para llamar la atención sobre las personas sin techo, para que dejen de ser "invisibles" y se conviertan en ciudadanos "de pleno derecho".
Esta iniciativa se incluye dentro de la campaña de las personas sin hogar que impulsa Cáritas a nivel nacional, y que este año se celebra el próximo 27 de noviembre bajo el lema: "Todos somos ciudadanos. Nadie sin hogar".
En Cantabria, se atiende cada año a unas 1.000 personas en el albergue Princesa Letizia de Candina, otras 1.000 en el centro de acogida de Torrelavega y 500 en Reinosa.
La Cocina Económica cubre las necesidades de alrededor de 5.000 personas anuales, y otras 50 participan en diferentes programas de Cáritas Diocesana.
Manifiesto contra la pobreza
Tras la concentración ante la puerta de la Cámara regional, el presidente de esta institución, José Antonio Cagigas, ha dirigido unas palabras a los representantes de Cáritas , que le han entregado su manifiesto para esta campaña de personas sin hogar.
Después, este escrito se ha leído en el hemiciclo, en un acto que han seguido alumnos de centros educativos.
El manifiesto remarca la importancia del empadronamiento para salvaguardar los derechos de las personas sin hogar y demanda que se impulsen medidas de ayuda a ese colectivo.
Lamenta que se "criminalice" a las personas sin hogar por "pobres, borrachas, drogadictas, enfermas o sucias" y critica que se las "juzgue" o se las vea "como una amenaza".
Advierte de que "hay muchas cosas por hacer" para ayudar a las personas sin techo, como no poner difícil el empadronamiento u otros trámites y hacer campañas de prevención.
Pide que se considere a estas personas dentro de medidas de discriminación positiva y que se legisle pensando en ellas también.
"Será más fácil si se nos considera personas, si se nos pone cara y nombre. Entonces el nuestro no será un problema sin más, porque es un problema de toda la sociedad", concluye el manifiesto.
El presidente del Parlamento, José Antonio Cagigas, ha abogado por "escuchar" las demanda de las personas desfavorecidas y tratar de atenderlas, y ha hecho un reconocimiento al trabajo de Cáritas y de la Cocina Económica.
"El Parlamento es la casa de todos y, por lo tanto, tiene que ser también la casa de los más desfavorecidos", ha declarado Cagigas, que ha destacado que, si hay un colectivo al que se tiene que dedicar de forma más específica esta institución, es el de las personas sin hogar y en la pobreza.
El presidente de la Cámara regional ha agregado que las circunstancias actuales y la crisis ponen de manifiesto que hay que realizar un "mayor esfuerzo" por las personas necesitadas y que las políticas sociales deben ser lo esencial.


